Catalina Chervin

Por Marietta Mautner Markhof
Curadora Graphische Sammlung Albertina Museum

El siguiente comentario se basa en mi apreciación personal de la obra de Catalina Chervin.
Por motivos coincidentes el Museo de la Albertina en Viena decidió adquirir una obra de esta artista in 2000.

Lo más interesante de sus dibujos reside en la extraordinaria síntesis lograda entre la técnica tradicional del dibujo y una cualidad metafórica innegablemente contemporánea.
La experiencia humana de la conciencia de sí, en tanto conciencia del cuerpo y la mente se visualiza exclusivamente por medio de las técnicas tradicionales del dibujo.

Los rasgos especiales o llamativos que forman parte de la constitución humana se tornan en formas que, en la percepción del espectador, pueden reflejarse como manifestaciones directas de la experiencia sensual, pues no transmiten en primer lugar las convenciones visuales. No hay una mirada sobre el cuerpo, sino una suerte de sensación táctil, un tipo de experiencia cuya tradición es relativamente reciente dentro de las artes visuales y gráficas. En este sentido, quizá podríamos mencionar a Arnold Schönberg en relación a sus autorretratos, o a Francis Bacon, Maria Lassnig, o Evgeny Chubarov.

En vez de ofrecer una traducción indirecta de la conciencia del cuerpo a partir de la mirada del espectador o de algún tipo de memoria visual instalada en la sociedad humana, Chervin se vale hábilmente de su técnica del dibujo para reflejar una experiencia física mediante formas que surgen, permanecen, y se desvanecen. Respecto de esta técnica, Alina Tortosa ha señalado la constitución de formas plásticas aparentemente involuntarias que emergen de atmósferas creadas por capas sobre capas de trazos (BAC, Buenos Aires 2000). Los efectos de estos impulsos en forma de dibujo aparecen como los órganos todavía desconocidos de una experiencia en la que se unifican cuerpo y mente.

Desde su emancipación del surrealismo, Catalina Chervin ha trabajado tenazmente para clarificar y profundizar las habilidades que le permiten transformar un proceso de autoexperiencia sensual en formas visuales.
La belleza espectacular de su obra confirma los resultados obtenidos por esta artista sobresaliente y justifica las más altas expectativas sobre su obra futura.

 

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